“Tus vídeos deberían ser de 15 segundos o de 15 minutos”

Por Chris Robley

“Tus vídeos deberían ser de 15 segundos o de 15 minutos”

Datos de la imagen: MONETIZACIÓN DE MÚSICA EN YOUTUBE

30% Visionados de música sobre el total de YouTube

12% Tiempo de visionado de música sobre el total de Youtube

55% Porcentaje de los ingresos musicales de YouTube y Vevo pagado a los propietarios de derechos.

$740 millones. ingresos pagados por YouTube en 2015 a los propietarios de derechos musicales

Tasa de eficacia de los vídeos musicales por cada visionado

2014 – 0,002
2015 – 0,001

¿Estamos ante el final del videoclip de 4 minutos?

Mark Mulligan escribió un interesante artículo en su blog Music Industry titulado “Entendiendo el número 15: Cómo los sellos y los artistas pueden solucionar sus problemas en YouTube”.

En él sostiene que los músicos deberían dejar de centrarse exclusivamente en vídeos de 4 minutos (lo que, por su duración, los sitúa en una tierra de nadie desde el punto de vista de los ingresos en YouTube) y empezar a crear vídeos en un formato pensado para captar el máximo de ingresos publicitarios y dirigido al espectador medio de YouTube, basándose en sus hábitos de uso, lo que significa que los vídeos han de ser o muy cortos (15 segundos) o mucho más largos (15 minutos).

Mark dice:

Aquí es donde entra en escena el número mágico, 15. Ahora mismo el vídeo musical está en la misma franja de 3-4 minutos desde que MTV dijo que quería vídeos de esa duración. Pero el consumo de vídeos actual está polarizado entre el clip de 15 segundos en apps como musical.ly y Dubsmash y los 15 minutos de los clips de los youtubers.

Vale la pena tener en cuenta la mayoría de consejos de Mark, especialmente para artistas que pueden ser creativos dentro del formato de 15 minutos, e intentar alguno de los conceptos que sugiero, como vídeos EP de tres canciones, sesiones en vivo, mini-documentales, reportajes en la carretera, y mucho más. Los vídeos de largo formato como Lemonade de Beyoncé pueden ser graaaaaandes si se hacen bien, y Mark también señala que hay algunas maneras sencillas de hacer estos vídeos de duración extendida sin arruinarse.

Pero me parece que esta argumentación ignora una cuestión crucial: los vídeos musicales duran cuatro minutos porque las canciones duran una media de cuatro minutos. Así que no es que estemos condicionados para hacer vídeos de cuatro minutos porque MTV estuviera buscando contenido optimizado para la publicidad (bueno, en realidad a lo mejor eso era lo que pretendían). Pero la duración standard del videoclip tenía sentido. Haces un vídeo que dura lo que tu canción, con algunas notables excepciones (por ejemplo, Mark menciona “Thriller”).

¿Y qué pasa con la CANCIÓN?

La mayoría de músicos son solamente músicos. Producir vídeos puede ser una manera inteligente de hacer marketing, también puede ser un ejercicio creativo inspirador, pero creo que para la mayoría de nosotros es la guinda del pastel, no el pastel en sí mismo. Si te ves a ti mismo fundamentalmente como un creador de contenidos de vídeo, haz lo que tenga más sentido para tus vídeos y para la plataforma de vídeos que prefieras. Pero si antes que nada eres músico, te conviene que todo apoye tu visión sobre cómo deben ser presentadas y experimentadas tus canciones, no usar la música como relleno para el pavo, del tamaño que se lleve este año.

Dicho todo esto. a menudo me encanta que los músicos hagan vídeos largos, como el “duofilm” de Onry Ozzborne, que dura exactamente 15 minutos. Así que creo que Mark tiene razón en algo; simplemente me preocupo por los músicos cuando esto se convierta en lo esperado habitualmente por el público de YouTube, y, más generalmente, cuando se nos pida “optimizar” nuestro arte para unas tendencias en la distribución siempre cambiantes que nos llevan cada vez más lejos del corazón de lo que queremos expresar: las canciones.

Si tu espectador medio en YouTube quiere una experiencia de 15 segundos o de 15 minutos, quizá, después de todo, esos espectadores no van tras la idea de consumir una canción, sino algo más, algo nuevo, algo que puede ser igualmente válido desde el punto de vista creativo o de entretenimiento, pero NO ES una canción.

Y en ese momento, un músico que principalmente desea solo hacer e interpretar canciones tendrá que preguntarse si está invirtiendo tiempo en los objetivos y plataformas adecuados.

¿Qué piensas?

¿Estoy siendo ingenuo? ¿Deberían los músicos abrazar los cambios y ajustar sus producciones de vídeo y su marketing para captar los máximos ingresos publicitarios y la atención del espectador medio?

Lee el artículo completo de Mark (en inglés) y cuéntame lo que piensas en la sección de comentarios.


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